martes, 16 de mayo de 2017

¿QUÉ HACE A UN DOCENTE SOBRESALIR?



Por  María de la Lama

Mucho se ha dicho sobre las exigencias que deben satisfacer los docentes de inglés  para enfrentar con éxito la creciente demanda educativa. Requisitos como grado académico, certificaciones internacionales, experiencia relevante, entre otros, enmarcan todo proceso de selección docente. Sin embargo ¿son estos requerimientos suficientes? ¿Qué le permite a un docente de lenguas determinar la diferencia?

Con la finalidad de indagar sobre  aquellos factores que habitualmente influyen en el  éxito profesional del docente de lenguas  solicitamos a 50 alumnos del programa de inglés para adultos de nuestro centro  que indicaran los principales atributos observados en aquellos docentes que ellos consideraban sobresalientes profesores de inglés. Sus respuestas se indican líneas abajo y están  por orden de preferencia, siendo la primera la más votada:




Los cinco atributos indicados por los alumnos nos llevan a más de una reflexión.  La primera es que cuatro de las cinco particularidades identificadas tienen que ver con la relación docente-alumno. El mensaje, por lo tanto, es  que el  maestro no puede limitarse a ser simplemente un instructor cuya labor es transmitir  conocimientos, sino que debe esforzarse en involucrarse y contribuir de manera directa al avance  de sus alumnos. El éxito del educando es el triunfo del docente.  Igualmente importante es el hecho de enfocarse en los logros de los estudiantes por diminutos que éstos sean. Los pequeños estímulos aportados a los alumnos por los logros obtenidos en cada clase terminan impulsando el dominio de una lengua extranjera.

Una segunda reflexión proviene de que, contrariamente a lo que comúnmente se cree, no prima el hecho de que el docente sea divertido o ameno.  Si bien el ser ameno está en  lista de atributos, esta característica no ocupa el primer lugar de la lista.  Antes bien, hay que notar que la  propiedad de variar las técnicas y actividades de clase es la segunda cualidad más importante si consideramos que las dos primeras tienen que ver con la relación docente-alumno. De hecho la variedad en la metodología de la enseñanza es un factor primordial para el éxito docente, lo que debería constituir una alerta para aquellos maestros que se resisten al cambio o que insisten en enseñar de la misma manera año tras año.  La monotonía pedagógica no solamente afecta su éxito profesional, sino que ocasiona el deterioro de su capacidad creativa.

Volviendo entonces a nuestra pregunta inicial queda claro que si bien una sólida formación académica es indispensable para el desarrollo docente, si éste no realiza un esfuerzo por desarrollar la actitud adecuada, la cual sólo proviene de una vocación de servicio, el tan deseado éxito profesional no llegará nunca.

Y ahora, pasemos a hacernos un par de interrogantes:
¿Contamos con una variedad de técnicas y actividades de clase? ; ¿Tenemos el deseo de aprender e innovar?

¡Esperamos sus comentarios y sugerencias, y sobre todo enriquecernos del intercambio de ideas!

BIODATA:
DE LA LAMA, MARIA, cuenta con una maestría en Linguística Aplicada. Realizó sus estudios en la Universidad de California. Posee además un MBA  por la  Universidad del Pacifico. Actualmente se desempeña como Directora del  Centro de Idiomas de la Universidad del Pacifico.



lunes, 1 de mayo de 2017

¿Qué perfil docente demanda el mercado laboral actual? ¿Realmente creemos estar bien posicionados y que no seremos reemplazados?

Por Flor de María Vila A.




Es innegable que en cuanto a la enseñanza del inglés como lengua extranjera nos encontramos en un contexto favorable ya que en  los últimos años ha habido una inversión estatal importante en la formación docente y en la instrucción de esta materia con el objetivo de que los estudiantes logren dominarlo y usarlo para insertarse con facilidad en el mercado laboral. Esto nos ofrece un panorama prometedor, pero a la vez constituye un reto. El mercado actual demanda docentes con un perfil que le ayude a recuperar la inversión efectuada en su preparación. ¿Estamos listos para enfrentar las exigencias del mercado?

Si prescindiéramos del romanticismo que implica el amar la educación, la realidad desnuda nos indicaría que el mercado laboral exige ciertas características para considerar a un determinado docente como el apropiado para lograr que los alumnos puedan, en un plazo no muy extenso, comunicarse en el idioma que están aprendiendo.

Ante el hecho de que los alumnos en colegios, institutos o universidades no aprenden el idioma a la velocidad —y por lo tanto, al costo— que las exigencias del mercado sugieren, éste tiende a buscar otras opciones que sí logren el objetivo. Se trata de disminuir la inversión tanto de tiempo como de dinero y energía. Si la inversión no rinde el resultado esperado, impedirá aprovechar las oportunidades que el conocer un idioma promete. Y, desde la perspectiva del inversionista, una inversión, que no rinde el resultado esperado, deberá ser evaluada y determinarse si es necesario reformar el modo de trabajo o reemplazar al componente que no consigue alcanzar el objetivo. Este razonamiento es el que podría motivar a diferentes entidades educativas a buscar opciones que ofrezcan mejores resultados con menor inversión de dinero, tiempo y esfuerzo. Esta búsqueda de disyuntivas rentables, eficaces y eficientes puede llevar a substraer del tablero de ajedrez a aquellas piezas que sólo llegan al rango de peones y no aseguran al participante un futuro prometedor.

¿Cómo evitar que nos eliminen del “juego”?

Para evitar que nos “inviten” a abandonar el juego de ajedrez, debemos alejarnos de todo aquello que nos asemeje a un peón, el cual no ofrece buenas perspectivas de contribuir al triunfo. Para ello, debemos asegurarnos de tener o cultivar lo necesario para cumplir con requisitos que no sólo nos den ventajas comparativas sino también competitivas que aseguren nuestro futuro.





Ventajas comparativas:

En líneas generales, nos permitirán obtener un empleo y permanecer en él por un tiempo determinado. ¿Y cuáles son las exigencias que nos ayudarán a obtener estas ventajas?  Conocer el idioma objetivo, es decir no tener ningún problema para comunicarse en él tanto oralmente como por escrito, tener cierta experiencia enseñando por lo menos algún grupo de alumnado, que puede ser el inicial, primario o secundario, o tal vez el nivel básico, intermedio o avanzado. Esta experiencia podría ser una prueba de que manejamos alguna metodología para lograr que los alumnos aprendan el idioma. Estos requisitos son los indispensables para insertarse en el mercado laboral de la enseñanza del inglés. Aunque tener sólo éstos no evitará que seamos eventualmente retirados y reemplazados por otros docentes que ostentan, además de las mismas cualidades, otras que los distinguen.  

Ventajas competitivas:

Estas son aquéllas que nos ayudarán a sobresalir y a hacernos más necesarios. Para tenerlas debemos buscar una diferenciación entre nosotros y los demás docentes que también conocen el idioma, tienen experiencia o son nativos de éste. Debemos buscar ofrecer algo único, original y novedoso. Debemos darle un valor agregado a nuestro conocimiento y pericia. Docentes que cuentan con una ventaja competitiva son aquellos que, por ejemplo, han seguido estudios de maestría, dominan la tecnología y la aprovechan para maximizar los momentos de aprendizaje, pueden enseñar un curso especial como la preparación para exámenes internacionales, o pueden identificar con facilidad los problemas de aprendizaje que sus alumnos presenten y poseen la capacidad para orientarlos en la superación de esas dificultades. Otras características importantes son tener un nivel de inglés avanzado (C1, C2  en el Marco de Referencia Europeo*), ser emprendedores y no esperar que los cambios se den solos, ser camaleónicos y adaptarse a las necesidades emergentes. Finalmente, este tipo de maestro, entre otras cosas, considera que nunca deja de aprender y, como consecuencia, innova y genera sus propias condiciones para asegurar su desarrollo a lo largo del tiempo. De esta manera, prevé factores internos y externos que podrían entorpecer su desarrollo continuo.

Preguntémonos: ¿Mis ventajas son sólo comparativas o ya estoy empezando a desarrollar las competitivas? ¿Cuánto tiempo más podremos seguir siendo piezas importantes en el proceso educativo? ¿Podemos y queremos mejorar nuestra vida laboral?

¿Qué conductas debemos adoptar para abrazar los cambios y evitar ser reemplazados?
Comparte ideas sobre qué otras estrategias debemos aplicar para asegurar nuestra participación en este “juego de ajedrez” y llegar al punto en que podamos trastocar nuestra condición de peones, cambiar roles y convertirnos en reinas (o reyes) que dominan el juego.




BIODATA

Flor de María Vila A.: Máster en Cognición, Aprendizaje y Desarrollo por la Pontificia Universidad Católica del Perú, Bachiller en Educación con especialidad en la Enseñanza de Inglés. Actualmente es Especialista Pedagógica y Miembro del Equipo de Investigación del Centro de Idiomas de la Universidad del Pacífico, además de Directora Académica y Directora Asociada de Relaciones Internacionales con Universidades Norteamericanas en International Contacts – Test Training & Advisory (rubro de asesoría y entrenamiento para postulaciones a universidades extranjeras). También ejerce como Examiner oficial en varios exámenes de la Universidad de Cambridge, es consultora independiente para Esan Graduate Business School, tiene 20 años como ponente en diversos temas de la enseñanza de inglés, y es instructora senior en exámenes internacionales (GMAT, GRE, TOEFL, IELTS).